06/07/2007 -
La Associació Cristiana de Gais i Lesbianes con la intención de aclarar posibles malentendidos que últimamente han tenido lugar, respecto a las acciones y actitudes de supuestos representantes de los gays evangélicos en España, querría puntualizar:
1) En España hay gran cantidad de asociaciones y grupos cristianos de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales (lgtb). Algunos de ellos están formados exclusivamente por personas evangélicas o por católicas, pero una gran parte tienen un planteamiento ecuménico. Por esta razón es posible encontrar entre sus miembros a personas que pertenecen o han pertenecido a diferentes iglesias evangélicas.
2) En líneas generales estos grupos pretenden: dar acogida a cristian@s a los que les es difícil vivir con naturalidad su orientación sexual y su fe, ser testimonio para las iglesias de la existencia de cristian@s que aman a personas de su mismo sexo, y hacer propuestas que hagan de nuestras iglesias lugares más plurales e integradores.
3) Pero también, en estos grupos, se hace una crítica y se llama la atención de las actitudes homófobas que las iglesias puedan tener y que producen sufrimiento a muchas personas. Una crítica, que pese a la dureza en la discusión, siempre tenga en cuenta el respeto a los demás, y que no esté basada en descalificaciones que no permitan entendernos, y nos dificulte la construcción de una sociedad y unas iglesias más justas.
4) A pesar de que el nombre de algunos grupos pueda llevarnos a confusión, no existe ningún grupo homosexual que represente a todos los homosexuales evangélicos de nuestro país, ni siquiera a una minoría significativa. Por lo que las diferentes personas que dicen representar al movimiento gay evangélico no hacen más que hablar en nombre propio, o de una pequeñísima minoría.
5) Nosdesmarcamos absolutamente de las palabras y las acciones que Andrés de la Portilla ha realizado, realiza, o realizará en el futuro. Nuestra línea de trabajo, y por tanto la de los evangélicos que forman parte de ACGIL, no coincide de ninguna manera con
Lamentamos profundamente el malestar y el daño que algunos comportamientos, de ningún modo aceptables, hayan podido causar a personas, que aún teniendo una opinión diferente a la nuestra en cuanto a la aceptación de personas lgtb en las iglesias, merecen todo nuestro respeto.
Queremos dejar constancia de que nuestra línea de actuación sigue siendo la tolerancia, el diálogo, la crítica constructiva y el respeto mutuos.